Ex refugio de piratas, este archipiélago alberga gente bohemia y relajada. Para llegar, son 150 kilómetros de islas, arrecifes de coral y más de 20 puentes que van al ras del mar turquesa. Con edificios antiguos y callejuelas peatonales, hay de todo para hacer. Imperdibles la casa-museo de Ernest Hemingway y alguna excursión de buceo.
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