
Una escapada por el fin de semana a Rapa Nui o el ombligo del mundo como se le llama comunmente a la Isla de Pascua, puede ser breve, pero intensamente entretenido. Para empezar, sugerimos que parta con una cabalgata, de unas tres horas, a Ma´unga Terevaka, un volcán inactivo ubicado en el sector norte de la isla. La ruta no es exigente y las visitas que se alcanzan desde allí son simplemente gloriosas, el volcán tiene el punto más alto de la isla, con 511 metros.
No muy lejos del volcán se puede sumergir en los inicios de los misterios isleños, desplazándose hasta el centro ceremonial Ahu Akivi, son los únicos moáis que mran al mar, todos los demás dan la espalda al océano.
En la Caleta Hanga Roa hay dos centros de buceo que ofrecen "bautizos submarinos", es decir, breves cursos teóricos seguidos de una unmersión de 30 minutos para iniciarse en las profundidades.
Si quere entender dónde nacían los moáis, la visita obligada es el volcán Rano Raraku, en cuyas laderas se tallaban las enormes fiugras, muchas de las cuales se encuentran incoclusas.
La playa Anakena, deficitivamente es el mejor cierre para un fin de semana intenso. No se resista alencanto de sus aguas quietas, sus arenas blancas, sus palmeras y sus moáis.
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